La casa Batló

 

La casa Batló es la restauración de un típico edificio barcelonés de 1877. Se aparta totalmente de los cánones convencionales, la reforma fue realizada por Antoni Gaudí, que hizo pleno uso de su imaginación en este proyecto, es una de sus obras más poéticas.

Se encuentra en uno de los puntos de obligada visita para conocer el movimiento Modernista en todo su esplendor, se encuentra rodeado por casas de otros arquitectos del mismo movimiento en pleno Paseo de Gracia.

La estructura exterior recuerda a una enorme forma orgánica, muchos lo han comparado con un elefante, según como se mire, el edificio puede tener un aspecto óseo como rememorar las aguas del mar en su totalidad, está cubierto de piezas de cerámica que con ayuda de la luz dan un aspecto iridiscente a toda la fachada, esto unido a las ondulaciones de la estructura, simulan a la perfección el movimiento de las aguas, es como un pedazo gigante de coral sacado de las profundidades y plantado en medio del Paseo de Gracia.

El tejado asemeja al lomo de un animal y está coronado por una inmensa chimenea que añade un toque modernista al barrio de Gracia.

La fachada, que es sin duda lo más llamativo, está cubierta de cerámica y trozos de cristal (trencadís), que los albañiles iban colocando siguiendo las órdenes de Gaudí que les iba dirigiendo desde la calle para conseguir el efecto que deseaba. La manera de diseñar de Gaudí era buscar en todo momento el punto de vista de un pintor...En la fachada se mezclan multitud de materiales, como los balcones, que son de plomo colado, y que su parte interior estaba pintada en oro, el cual se reflejaba con la luz y rebotaba su brillo en la fachada aumentando la sensación de iridiscencia. La forma ósea de los balcones es en realidad una representación de una máscara veneciana realizada como homenaje a los orígenes de la familia Batló que ordeno la reforma. Otros de los balcones son de hierro forjado, son más pequeños y de color negro.

En el tejado, podemos ver la torre en forma de cabeza de ajo, que junto con las tejas japonesas que lo cubren son los que ayudan a crear la imagen del dragón antes mencionado. El tejado y la chimenea esta cubierto por entero de piezas cerámicas.

Siguiendo con los interiores de la casa, en la Planta Principal, tenemos el Salón de la Planta Noble, que tiene un acceso directo y es considerado la joya de la casa. Comunica con el patio que cuenta con un espacio de 230 metros al aire libre...la Planta Noble en total es de 730 metros.

A lo largo de la visita en la casa podemos encontrar gran cantidad de detalles sin igual, por ejemplo, la chimenea, horadada en el propio muro que cuenta con dos bancos y cuyo marco externo en madera tiene sus habituales formas sinuosas. Los picaportes de las puertas, que se amoldan perfectamente a la anatomía de la mano.

La innovadora ebanistería que se nos muestra en sus puertas, en los armarios, en los marcos de los ventanales, en la escalinata principal, que se cree que emula la columna vertebral del dragón. Las vitrinas, las sillas, los sillones, algunos de ellos han sido trasladados al museo Gaudí que se encuentra en el Parque Güell, como es el caso del sillón triple. La cerámica del jardín interior, realizada con lo que sobró de la obra de la fachada, las jardineras realizadas de manera magistral con el mismo material

Las escaleras y columnas, que con hierro forjado imitan algas marinas...El interior es de una riqueza inimaginable, el edificio entero es en realidad una escultura enorme, donde a cada paso, cualquier pieza que encontremos por más cotidiana que resulte, adquiere una nueva dimensión en este entorno.

Este es el mundo de Gaudí, un mundo de fantasía y color hecho realidad.


 

 

 

Imagen de Spiterman

Imagen de Valentina Buj

 

 

 

 
 
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